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SENNELIER OLEOS
La pintura al óleo extra fina de Sennelier es densa y onctuosa, la pasta Sennelier es aún más pigmentada y más densa: su consistencia homegenia está mejor adapada a la diversidad de las técnicas y de las sensiblidades picturales modernas.
Presentación en tubo metálico de 40 ml color blanco titanio .
Posee una excelente estabilidad a la luz.
La nueva gama de 144 tonos comporta una gama muy amplia de colores mono-pigmentales. La paleta sorprende con 50 colors ineditos.
La masa densa y untuosa Sennelier consta con muchos pigmentos y es muy consistente. Su consistencia homogénea se adapta muy bien a la diversidad de las técnicas modernas actuales.
Sennelier siempre consiguió reunir tradición y química moderna: se seleccionan muy rigurosamente los pigmentos para ofrecer tonos de color muy frescos e intensos con una excelente estabilidad y resistencia a la luz.
Los colores Sennelier conservan su intensidad y su frescura a lo largo del tiempo gracias a concentraciónes de pigmentos máximas y a la sutilidad del molido de las materias colorantes. El aceite de cártamo es un aglutinante que amarillea poco y que seca de forma equilibrada y homogénea por lo que se consigue una masa untuosa en toda la gama.
La gama de pintura al óleo Sennelier consta con colores indispensables a la creación de obras para cualquiera artista y para todas las técnicas de pintura.
Disponible en la tienda online y en la tienda física de Bellas Artes Piera de la via augusta, 161 de Barcelona.
En 1887, Gustave Sennelier se estableció como comerciante de color en el Quai Voltaire en París, Francia.
Su pasión por la química del color y la investigación enfocada en los pigmentos le llevó al desarrollo de un proceso de fabricación de pintura al óleo distintivo que se ha empleado durante generaciones.
Sennelier reúne sólo los mejores pigmentos naturales e inorgánicos de todo el mundo. Los pigmentos puros se muelen muy lentamente con extremo cuidado para conseguir una consistencia extra fina que se mezcla con aceite de cártamo con la máxima concentración de pigmento posible para producir la más alta fuerza de teñido posible y un acabado satinado y lustroso.
Los óleos Sennelier obtenidos tienen una textura única mantecosa, de consistencia desarrollada originalmente para el estilo expresivo de los pintores impresionistas que frecuentaban la tienda Sennelier en el siglo XIX.
El trabajo meticuloso Sennelier, su vasto conocimiento de pigmentos, su talento como colorista, y la colaboración con Cezanne y otros Maestros dio lugar a una paleta de colores al óleo que rápidamente se convirtió en el estándar de calidad.
Favorecido por algunos de los más grandes artistas (Monet, Gauguin, Matisse, Picasso, Bonnard, Modigliani, Chagall, Ernst, Hockney), las obras creadas con óleo Sennelier cuelgan en los museos más prestigiosos del mundo.

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